Trabajos realizados en el extranjero. Nuevos criterios interpretativos tras las sentencias del Tribunal Supremo

El Tribunal Supremo en dos sentencias consecutivas, de fecha 28 de marzo y 9 de abril, aclaró algunos aspectos relativos a la exención en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) aplicable a los rendimientos del trabajo derivados de desplazamientos realizados en el extranjero.

El artículo 7, letra p) de la Ley de 35/2006, del IRPF, establece que cuando un trabajador se desplaza al extranjero para realizar trabajos por una entidad no residente, puede aplicar una exención sobre las rentas del trabajo , por la parte proporcional del tiempo en que ha sido desplazado. Este exención está limitada cuantitativamente hasta la cifra de 60.100 euros anuales.

La controversia se producía cuando los trabajos realizados en el extranjero, eran por una entidad vinculada. Hasta el momento, la Administración tributaria ha venido interpretando que en este caso, los servicios prestado debían comportar una ventaja o utilidad a la entidad destinataria. De modo que, en los casos que los servicios prestados fueran de supervisión y control, determinaba que se trataban de actividad genéricas que no producían ningún beneficio a la filial en el extranjero o que el beneficio quedaba en sede de la matriz española.

Los nuevos criterios interpretativos que establecen las nuevas sentencias del T.S. aclaran estos conceptos y hacen una interpretación clara de la norma en beneficio del contribuyente:

  • El artículo 7.p), resulta aplicable a los rendimientos percibidos por personal laboral destinado a la prestación de un servicio en una entidad internacional situada al extranjero, siempre que los trabajos se realicen materialmente fuera del territorio nacional y beneficien a una entidad internacional , con independencia de que beneficie asimismo al empleador del trabajador o / y en otra u otras entidades.
  • Este precepto no prohíbe que los trabajos efectivamente realizados fuera de España consistan en labores de supervisión o coordinación, y no reclama la norma que los viajes al extranjero sean prolongados o tengan lugar de forma continuada, sin interrupciones.
En conclusión, a criterio del alto tribunal:
  • la norma no exige que la entidad extranjera sea la única beneficiaria de los servicios realizados en el extranjero.
  • la norma permite la exención en caso de tratarse de trabajos de supervisión y control.
  • asimismo la norma no exige un mínimo de duración de tiempo desplazado.
 
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@ Faura-Casas

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